El lugar que uno ocupa en la familia condiciona el Cociente Intelectual


Estudios recientes asocian un cociente intelectual mayor en los primogénitos que en los segundogénitos, terciogénitos y así sucesivamente. Las razones podrían ser biológicas, fijadas desde el nacimiento. O, como proponen otros estudios, podría deberse a un factor social, que interviene a lo largo del desarrollo de una persona en relación a su lugar de nacimiento en la familia.

Aparentemente los hermanos mayores se benefician de más recursos familiares que los siguientes hijos, hacen frente a la presión de lo que se espera de ellos y, al mismo tiempo, tienen la posibilidad de ejercer de tutores de sus hermanos menores, lo cual potencia su capacidad intelectual.

Según el estudio, un segundo hijo hermano de un primogénito fallecido eleva también su CI hasta asemejarse al de un primogénito. Lo mismo sucede en los terceros: se adopta el CI del segundogénito, o del primogénito si fallecieran ambos hermanos.

El mero número y tipología de contactos sociales que uno establece en relación a su posición en la familia tiene efectos en el desarrollo intelectual. No importaría si se nace primero o segundo, sino el tipo de redes sociales que se traban a su alrededor. Por ello, los hombres que habían sido criados como los mayores, más allá de haber nacido en primer, segundo o tercer lugar, tenían un cociente intelectual que coincidía con sus pares primogénitos.

El debate sobre el mayor cociente intelectual de los primogénitos ha sido motivo de debate entre los expertos desde que en 1874 sir Francis Galton asegurara que los hombres que gozaban de posiciones importantes solían ser los hermanos mayores de sus familias.

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