Niños superdotados integrados a la educación formal


 

Los niños superdotados, talentosos, prodigio o brillantes representan el 2% de los chicos en edad escolar, y la mitad de ellos son catalogados como problemáticos o con bajo rendimiento educativo.

 

Las últimas investigaciones del campo de la inteligencia coinciden en que estos chicos no deben ser educados en centros exclusivos. Pero las escuelas a las que concurran –públicas o privadas– tienen que contar con estrategias especiales para contenerlos dentro de su proyecto institucional. Entre ellas resalta su detección, la flexibilización curricular, la adaptación de los contenidos académicos, el funcionamiento de talleres especiales y la disponibilidad de personal capacitado en esta materia. 

 

En la actualidad hay sólo un colegio privado de primaria y secundaria que reúne estas características: el Colegio Norbridge, donde enseñan la misma currícula que en el resto de las escuelas, con métodos que permiten trabajar con estudiantes talentosos sin necesidad de tenerlos que adelantar un año en el cursado.

 

Hacer un diagnóstico a tiempo puede evitar que estos niños caigan en bajo rendimiento escolar y desmotivación ante la falta de atención a sus requerimientos educativos. La detección se concreta a través de un test de inteligencia

 

En la escuela existen altos porcentajes de fracaso escolar por la falta de desafíos y motivación, debiendo adaptarse a un medio que no fue diseñado para él. Desafortunadamente se demostró que un número significativo (en especial mujeres) no termina la secundaria y que un alto porcentaje no accede a la universidad, aunque triunfarían, probablemente con poco esfuerzo. 


 

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