Los tests de inteligencia no predicen el éxito de una persona


La medición de la inteligencia no es más que un análisis cuantitativo, y no un augurio de cosas por venir. Tal es el centro del debate actual sobre la proyección otorgada a los resultados de los diversos tests de inteligencia.


Hay gran revuelo en la comunidad analista de la inteligencia, y se refiere a la relación entre la medición de la inteligencia y la predicción del éxito. Y es que un test de inteligencia es un análisis de herramientas disponibles (en este caso, la inteligencia en sus diversos planos), y no una promesa del éxito o del fracaso de una persona.


Una alta medición de la inteligencia puede ser, seguramente, un impulso para la consecución de ciertos logros. Altos puntajes en la medición de los planos de la inteligencia podrían, por ejemplo, mejorar las perspectivas de ingresar a una Universidad u otra entidad educativa, e incluso podría ser la puerta de entrada a clubes y entidades de afiliación y membresía destacados.


Sin embargo, un alto puntaje en los tests de inteligencia no necesariamente predice el éxito en la vida de un individuo. Ni en sus situaciones laborales, ni en sus relaciones personales. Y ello se debe a que la inteligencia, por alta que haya sido cuantificada, necesita estar acompañada de una motivación y de un espíritu activo para mejorar las probabilidades de alcanzar el éxito, entre otros factores.


El Dr. Luis Rivera, catedrático de Psiquiatría y director del Máster de Psicoterapia de la Universidad Autónoma de Madrid, argumenta al respecto que "un test de inteligencia no predice la capacidad para montar un negocio, tener amigos fiables o formar una familia feliz", y agrega que "los tests miden las capacidades lógico-matemáticas, pero hay otros tipos de inteligencia".

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