Integración, adaptación e inteligencia


Los resultados del equipo de investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL), al respecto de la adaptación escolar ligada al nivel de inteligencia, no permiten concluir que el alumnado de altas capacidades sea más adaptado, pero sí que parece existir independencia entre la adaptación y la inteligencia.

 

Las dificultades de adaptación "pueden aparecer en individuos concretos, explicables por las condiciones poco apropiadas en las que, en general, se da su proceso de enseñanza y aprendizaje o su desarrollo educativo en la familia", matizan los psicólogos de la ULL, quienes, en este sentido, explican que "su ritmo de aprendizaje es, sin duda, más rápido que el de sus compañeros de menor capacidad intelectual, lo cual hace que las tareas escolares, más pronto que tarde, se vuelvan poco estimulantes, cuando no directamente aburridas, afectando en ocasiones a su rendimiento".

 

Es necesario desechar "la falsa creencia de una relación indiscutible entre inteligencia y ajuste (adaptación)", insisten los autores del estudio. La importancia de hacerlo es evidente si se recuerda que "no es infrecuente que los padres reciban con miedo e incluso con lágrimas la noticia de que sus hijos están bien dotados intelectualmente, quizás influidos por el mito de que una mejor dotación va aparejada con una peor adaptación personal y social".

 

El trabajo desarrollado por estos investigadores no aprecia que el sexo de los alumnos tenga un papel relevante en los resultados. Sí reviste cierta importancia -aunque "más bien pequeña"- el rendimiento escolar, relacionado con la inadaptación personal y escolar.

 

La ULL cuenta desde hace ocho años con un Programa Integral para Altas Capacidades orientado al trabajo con los estudiantes de altas capacidades, que dirige, precisamente, África Borges. Este equipo interviene directamente con los niños, ofrece cursos y forma y aconseja a sus padres.


© | Sitio desarrollado por PostelNet.